Conscientes de la relevancia de la naturaleza para el bienestar de las comunidades y la continuidad de nuestro negocio, utilizamos de manera eficiente y responsable el agua. Además, implementamos medidas de protección, conservación y restauración de la biodiversidad a través de la gestión de impactos, riesgos y oportunidades, con el objeto de preservar los servicios y las funciones de los ecosistemas en nuestras zonas de influencia.
Entendemos que el agua es un recurso vital, por eso nuestra gestión va más allá de las exigencias de la regulación ambiental para su uso y aprovechamiento. Estamos comprometidos con la innovación y la implementación de prácticas que contribuyan a su uso racional y eficiente, así como a su reutilización, además de garantizar la adecuada gestión de los efluentes que generamos.
Durante la etapa de licenciamiento ambiental y de obtención de autorizaciones de captación, uso y disposición de agua desarrollamos estudios ambientales que nos permiten identificar y evaluar los potenciales riesgos e impactos y analizar la oferta hídrica y la calidad del recurso en cada región donde operamos. A partir de estos análisis definimos los límites de captación, las mejores alternativas de disposición, así como las medidas de manejo y monitoreo que son evaluadas y aprobadas por la autoridad ambiental. Estas medidas las implementamos durante el desarrollo de los proyectos.
Cada año evaluamos los riesgos relacionados con el agua mediante estudios ambientales, proyecciones del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés), WWF Risk Filter Suite, Aqueduct Water Risk Atlas, la evaluación del SGA y, de forma parcial, a través de nuestro plan de adaptación al cambio climático.
Para determinar el nivel de estrés hídrico de nuestras operaciones utilizamos herramientas como el WWF Risk Filter Suite, el Aqueduct Risk Atlas, información de estaciones en tierra y satelitales, así como los estudios oficiales y decretos emitidos en los países donde operamos, permitiéndonos establecer que nuestras operaciones de Colombia y Ecuador no se localizan en zonas bajo esta condición.
Nuestras operaciones captan el agua exclusivamente de fuentes autorizadas. En nuestras operaciones, el uso de agua fresca de fuente superficial se considera de bajo impacto debido a que el porcentaje de captación de este tipo de recurso (lluvia, de ríos, lagos, zonas de préstamolateral y humedales) en 2023 fue del 3%, en comparación con las extracciones totales (sin incluir el agua de producción) y en ningún caso superó los volúmenes autorizados de captación.
Nuestras operaciones cuentan con diferentes métodos de gestión de las aguas residuales incluyendo:
La autoridad ambiental evalúa nuestros métodos de disposición de agua durante el proceso de aprobación del EIA de cada proyecto. El tratamiento y la disposición de aguas se lleva a cabo bajo las siguientes premisas:
La inyección no se considera un vertimiento en Colombia y el país no cuenta con una normativa específica de calidad. En estos casos los monitoreos se realizan con fines técnicos para evitar alteraciones en el sistema de inyección. En Ecuador, las aguas asociadas con la producción se entregan a terceros autorizados.
En 2023 actualizamos la metodología para calcular el consumo de agua a partir de la diferencia entre el total del agua extraída y el total del agua dispuesta.
De acuerdo con esta nueva metodología recalculamos el consumo de agua para los años anteriores. En 2023 el consumo de agua fue de 229.307,5 m3 en total, lo que constituye una disminución del 36% con respecto al año anterior, como resultado de un mayor volumen de agua de producción reinyectada.
Esperamos tener mayor actividad por las nuevas actividades exploratorias planeadas y la operación de campos maduros. Estamos en proceso de construcción del Plan Estratégico de Gestión Integral del Agua y su implementación permitirá asegurar un uso eficiente del recurso y reducir o mantener casi igual el volumen de consumo final de agua.
Los derrames de crudo representan uno de los principales riesgos asociados con las actividades de exploración y producción de hidrocarburos, por lo que prestamos especial atención a la prevención de este tipo de incidentes que pueden afectar al suelo, al agua y la biodiversidad.
Contamos con planes de prevención y procedimientos estructurados que van desde la identificación de los riesgos hasta la activación de planes de contingencia y remediación, en los que trabajamos con aliados especializados en la atención de emergencias. Involucramos a las comunidades vecinas como veedoras y garantes de los procesos para la gestión integral de la atención de dichos eventos, y tenemos previstas acciones para la coordinación institucional y respuesta inmediata.
Nuestra prioridad es preservar los ecosistemas y contribuir con la restauración de aquellos que han sido transformados o degradados, mantener sus servicios y funciones y hacer un solo uso sostenible de la biodiversidad.